Tú y yo enredados, fricción de la piel, calienta nuestro espíritu y alimenta nuestro amor. Caricias suaves, asperos besos, humedad que se evapora nubla nuestra voluntad. Juegos de pasión, el tiempo no pasa, universo reducido solo a nuestros cuerpos y nuestras miradas. Desnudez de sentimientos, hambre de amor, sensaciones de tacto la tersura de nuestra piel. Somos uno en nosotros mismos cual rompecabezas que se arma atados por el amor y unidos como un solo alma.