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Naturalismo en la Ciencia


Autor desconocido, traducido de:
http://www.ebonmusings.org/evolution/naturalism.html

Una tendencia que emerge en las t√°cticas creacionistas es atacar, no solo la evoluci√≥n, sino los mismos fundamentos de la ciencia en s√≠. Espec√≠ficamente, algunos creacionistas (especialmente los que abogan por el "dise√Īo inteligente") afirman que un principio de gu√≠a b√°sico de la ciencia conocido como naturalismo es deficiente, prejuicioso y debe ser rechazado.

Para explicar porqué ésto no puede y no debe hacerse, y es de hecho antitético a la naturaleza de la ciencia misma, primero debemos proporcionar cierta información de fondo.

Seg√ļn lo indicado antes, el naturalismo es uno de los principios b√°sicos alrededor de los cuales se organiza toda la ciencia. Indica que las causas y los fen√≥menos sobrenaturales deben ser eliminados; que todo lo que sucede debe tener una causa comprensible que se basa en evidencia emp√≠rica y obedece a leyes f√≠sicas y causalidad. Para ponerla de otra manera, este cient√≠fico no est√° utilizando naturalismo:

Milagro

Esta restricci√≥n a las causas naturales para los fen√≥menos naturales es lo que le da a la ciencia su poder explicativo. Se eliminan la intervenci√≥n divina y los milagros; los cient√≠ficos no pueden explicar un acontecimiento diciendo "Dios lo hizo". No se les permite postular que los √°ngeles empujan los planetas en sus √≥rbitas, o que la locura es el resultado de la posesi√≥n por demonios, o que el trueno y el rel√°mpago son causados por deidades enojadas, o, para la materia, que los n√ļcleos at√≥micos son estables porque los peque√Īos leprechauns rosados mantienen los protones juntos. Y, por supuesto, el colmo, lo que consigue enojar a los creacionistas: tampoco se les permite decir, hace "seis mil a√Īos, Dios cre√≥ los cielos y la tierra, y las bestias del campo, los pescados del mar, y las aves del aire, y cre√≥ al hombre a su propia imagen". Tal declaraci√≥n ser√≠a poco cient√≠fica. No necesariamente equivocada, simplemente anticient√≠fico. Si ocurren los fenomenos sobrenaturales, la ciencia no puede estudiarlos o explicarlos.

Es fácil ver porqué la insistencia respecto al naturalismo puede enojar tanto a los creacionistas. Parecer ser el motivo fundamental por el cual descartar cualquier explicación que puedan ofrecer. Los milagros están explícitamente prohibidos en el campo de la ciencia. Si los creacionistas quieren promover los fenómenos milagrosos de la biblia como ciencia, están forzados a traer con ellos explicaciones perfectamente naturales basados en evidencia empírica - y como ya se sabía muy bien antes de Darwin, esto a veces no se puede hacer. Solo para mostrar un ejemplo, mucho antes de que la evolución fuera propuesta, muchos geólogos creacionistas sabían y aceptaron el hecho de que la leyenda de la inundación de Noah era directamente imposible debido a la realidad de la evidencia geológica. Sin los milagros para rescatar las historias bíblicas de sus muchas dificultades de otra manera insolubles, promover el creacionismo como un hecho es una tarea imposible.

Enterados de esto, a√ļn si nunca lo admiten, los creacionistas responden a veces gritando que hay prejuicios y acusan de juego sucio. El naturalismo es injusto, se quejan, una suposici√≥n metaf√≠sica injustificable apoyada solamente por la fe ¬°que eliminan clases enteras de explicaciones perfectamente v√°lidas! ¬°Es un compl√≥t de los cient√≠ficos ateos que no pueden soportar la posibilidad de la existencia de un dios!.

A este punto se debe hacer una distinci√≥n entre naturalismo metodol√≥gico y metaf√≠sico (o ateo). Lo primero es lo que emplea la ciencia, la creencia de que los acontecimientos naturales tienen causas naturales y que el mundo f√≠sico es l√≥gico y comprensible. Este principio es necesario para hacer ciencia y puede ser sostenido tanto por los ateos como por los te√≠stas. Lo segundo es la creencia de que no hay nada m√°s all√° de esas causas naturales; es decir que no existe lo sobrenatural. √Čsta es una creencia personal que, mientras que puede ser sostenida por algunos cient√≠ficos, no tiene relevancia en sus trabajos. La ciencia s√≠ misma, que usa el naturalismo metodol√≥gico y no metaf√≠sico, asume que todos los fen√≥menos que puede observar y estudiar son de origen natural. Sin embargo, no afirma que no existe lo sobrenatural; ni tampoco que existe. Hacer una declaraci√≥n de ese tipo estar√≠a m√°s all√° de los l√≠mites de la ciencia.

Los creacionistas con frecuencia procuran velar la distinci√≥n afirmando que la ciencia, y la evoluci√≥n en particular, es intr√≠nsecamente atea. Pero esto no es verdad. Hay muchos cient√≠ficos que estudian la evoluci√≥n y creen en dios, tal como Dr. Kenneth Miller de la universidad Brown, o del ge√≥logo de la universidad de estado de Kansas y cristiano evang√©lico Dr. Keith Miller (ninguna relaci√≥n entre los dos hasta donde se). Mientras que es extremadamente raro ver que un defensor del "dise√Īo inteligente" reconozca la existencia de tal gente, el hecho es que existen, y √©ste prueba que los creacionistas est√°n equivocados en este punto. No hay nada en el naturalismo que excluya la posibilidad de dios, puesto que es completamente posible creer que el creador trabaja a trav√©s de mecanismos naturales tales como la evoluci√≥n, en ves de milagros; sin embargo, hay varias razones reales por las que es un absoluto requisito para la ciencia. Este ensayo explorar√° esas razones.

El naturalismo es una parte absolutamente esencial de la ciencia por la lisa y llana raz√≥n de que el naturalismo es la √ļnica cosa que da a la ciencia todo el poder explicativo que tiene. Con el naturalismo, los cient√≠ficos est√°n forzados a traer respuestas respaldadas por evidencia emp√≠rica y teor√≠as explicativas l√≥gicas y plausibles. Sin el naturalismo, no habr√≠a tal requisito, y los cient√≠ficos estar√≠an absoluta y literalmente liberes para inventarse cualquier respuesta que deseen. ¬ŅNo entendemos c√≥mo la vida acareci√≥? ning√ļn problema ¬°Dios lo hizo! ¬ŅPor qu√© la constante de Planck deber√≠a tener el valor que tiene? ¬°Dios la hizo de esa manera! ¬ŅPor qu√© el universo se est√° expandiendo? ¬°Porque Dios as√≠ lo quiere, por supuesto! No hay necesidad de investigar c√≥mo la abiog√©nesis pudo haber ocurrido, ninguna necesidad de intentar formular una gran teor√≠a unificada, y ninguna necesidad de intentar determinar la naturaleza de la energ√≠a oscura, porque Dios lo explica todo.

Bromas aparte, el punto antedicho ilustra cuidadosamente el lado siniestro de los argumentos de los creacionistas contra el naturalismo. Sin la necesidad de mostrar explicaciones plausibles y comprensibles que obedecen a las leyes f√≠sicas, no hay ninguna necesidad de investigar; es decir no hay necesidad de procurar ensanchar nuestra comprensi√≥n, ninguna necesidad de entender mejor cualquier cosa, ninguna necesidad de aprender. La gente que rechaza el papel del naturalismo en ciencia est√° proponiendo nada menos que detener el avance en la comprensi√≥n humana y de la ciencia en s√≠ misma. Despu√©s de todo, una vez que uno haya concluido que ocurri√≥ un fen√≥meno sobrenatural, no hay nada m√°s que se pueda hacer, no queda lugar para m√°s descubrimientos. La influencia de lo sobrenatural, por definici√≥n, no es testeable, no es falsable, no es reproducible y no es comprensible; ni deja evidencia emp√≠rica de ning√ļn tipo. Si fuera cualquiera de estas cosas, o si dejara evidencia, ya no ser√≠a sobrenatural, sino natural.

El naturalismo es lo que permite progresar a la ciencia. Siempre que veamos alg√ļn fen√≥meno que parezca violar las leyes f√≠sicas, asumiendo el naturalismo podemos concluir que esto no es lo que realmente ha sucedido; en vez de eso, solamente es nuestra comprensi√≥n de las leyes lo que se ve desafiado, as√≠ debemos buscar un nuevo y mejor conjunto de leyes que tomen en cuenta este fen√≥meno. Si en lugar de eso concluimos que ha ocurrido un fen√≥meno sobrenatural, no hay nada m√°s que se pueda hacer, pues lo sobrenatural, por definici√≥n, no desaf√≠a nuestra comprensi√≥n de las leyes, sino las leyes mismas. El naturalismo, no habiendo sido parte de la ciencia en el pasado, los problemas que condujeron a algunas de las teor√≠as fundamentales, bien establecidas y de gran alcande de hoy en d√≠a nunca habr√≠an sido solucionados. La discrepancia en la √≥rbita de Mercurio que finalmente fue explicada por la teor√≠a de la relatividad habr√≠a podido ser explicada por un codazo dado por Dios para apartarlo. Ni habr√≠a habido necesidad de solucionar el problema de la radiaci√≥n de los cuerpos obscuros que condujo a la invenci√≥n de la f√≠sica cu√°ntica. Dios milagrosamente reduce la energ√≠a irradiada a niveles finitos. Hoy en d√≠a, ambas teor√≠as est√°n establecidas s√≥lidamente, y han probado ser enormemente informativa para explicar una gran cantidad de fen√≥menos observados y predecir otros previamente no vistos. ¬ŅQui√©n debe decir que la necesidad de solucionar algunos de los problemas actuales (lo que afirman los creacionistas es imposible de resolver con la ciencia convencional y requiere explicaciones sobrenaturales) no conducir√° alg√ļn d√≠a a la creaci√≥n de teor√≠as igual de revolucionarias?

Asimismo, la regularidad que nos ofrece el naturalismo tambi√©n es crucial si la ciencia debe ser posible. Si existiese un Dios omnipotente y caprichoso que a veces interviene en el mundo natural para cambiar las leyes f√≠sicas en forma aleatoria e impredecible, ser√≠a imposible hacer ciencia, porque no podr√≠amos asumir que nuestra experiencia previa ser√≠a una gu√≠a confiable para entender el futuro. No habr√≠a raz√≥n para suponer que los resultados de un experimento de ayer tendr√≠an relaci√≥n con la teor√≠a que fue dise√Īada para ser probada hoy.

Ni el requisito clave de la ciencia, la existencia de evidencia de apoyo, no tendr√≠a ning√ļn sentido en ausencia del naturalismo. Sin el naturalismo, se puede suscitar cualquier evidencia y cualquier evidencia contradictoria explicada por m√©dios de intervenci√≥n sobrenatural. Un investigador podr√≠a proponer cualquier hip√≥tesis que √©l quisiera, por descabellada que sea, y cuando se le requiera la evidencia que la soporte, √©l podr√≠a decir que Dios elimin√≥ toda evidencia y la substituy√≥ por nueva evidencia como prueba para la fe. Vale la observaci√≥n de que algunos creacionistas ofrecen exactamente esta defensa, frecuentemente llamado el argumento de Omfalos o argumento de "apariencia de viejo", contra los obvios defectos en sus creencias de que la Tierra es joven.

Y finalmente, es el naturalismo el que da a la ciencia su poder predictivo escencial. Como se declar√≥ anteriormente, la regularidad de las leyes f√≠sicas es el motivo por el que podemos predecir fen√≥menos futuros con tal confianza, pero esto va m√°s all√° a√ļn. Parte del poder predictivo de una teor√≠a cient√≠fica viene de su capacidad de excluir muchos escenarios potenciales. Por ejemplo, la teor√≠a de la evoluci√≥n nos permite predecir en base a la experiencia previa que nunca debemos encontrar un mam√≠fero con seis piernas, porque los mam√≠feros descienden de un antepasado de cuatro piernas y que la silueta del cuerpo parece haber sido preservada a trav√©s de la clase mam√≠fera. Pero el Dise√Īo Inteligente (DI) y otras alternativas no natural√≠sticas no predicen esto. De hecho, no predicen ninguna cosa en absoluto. Si a todos los mam√≠feros se les encontraran cuatro piernas, el DI podr√≠a acomodar esto f√°cilmente; podr√≠a tambi√©n acomodar f√°cilmente si se encontraran mam√≠feros con seis, ocho, cientos, o de hecho cualquier n√ļmero de piernas. Esto es porque el DI, como otras hip√≥tesis no natural√≠sticas, confian completamente en la voluntad de Dios, y en una ecuaci√≥n cient√≠fica la voluntad de Dios es una variable libre, capaz de adaptarse a cualquier situaci√≥n; lo que sea que encontremos, √©sa es la manera en que Dios quiso que sea, pero nunca podemos saber por adelantado lo que querr√° Dios. A diferencia de la evoluci√≥n, el DI no puede excluir ninguna cosa; nunca puede decirnos qu√© es lo que no podemos esperar encontrar; y por lo tanto es impotente para predecir el futuro. Si la ciencia fuera esta manera, ser√≠a in√ļtil.

Por supuesto, cuando se les enfrenta con esta reducci√≥n al absurdo y se les acusa de querer robarle a la ciencia de todo su poder explicativo y predictivo, los defensores del Dise√Īo Inteligente que atacan el naturalismo t√≠picamente afirman que los han interpretado mal. No desean desechar el naturalismo en todas las ramas de la ciencia, la defensa es por lo general esa, pero nunca dicen qu√© es lo que sigue luego - "solamente en esas ramas donde discrepamos con los resultados". Esto generalmente significa que desean que se admitan explicaciones no natural√≠sticas para las cosas tales como abiog√©nesis y la complejidad de las c√©lulas en nivel molecular; en definitiva, desean minar la evoluci√≥n, a√ļn si la aceptan en el nivel macrosc√≥pico o no, mostrando que Dios us√≥ creaci√≥n especial en todas las cosas despu√©s de todo.

Sin embargo, ning√ļn creacionista ha explicado satisfactoriamente nunca porqu√© las explicaciones no natural√≠sticas se deben restringir a esas √°reas donde sienten que la ciencia convencional es inadecuada. Ni ning√ļn creationista incluso nunca ha explicado c√≥mo se pueden hacer esas distinciones; ¬Ņc√≥mo podemos determinar la diferencia entre cosas que simplemente todav√≠a no sabemos, para las cuales una explicaci√≥n naturalistica eventualmente ser√° descubierta, y cosas nunca sabremos, para las que se requiere de una explicaci√≥n sobrenatural?. Esta es una pregunta extremadamente importante, pero nunca nadie ha intentado contestarla. ¬ŅLos defensores del DI est√°n afirmando que el conocimiento humano ha alcanzado su c√ļspide, que nunca aprenderemos nada m√°s de lo que sabemos ahora, y por eso los cient√≠ficos deben echarse para atr√°s y dejar que ellos emparchen los agujeros restantes con Dios? ¬ŅO est√°n afirmando que cada una de las otras ramas de la ciencia deben permitirse proceder con normalidad, pero quieren intervenir e imponer sus explicaciones sobrenaturales ante la evoluci√≥n? ¬ŅPero por qu√© solamente la evoluci√≥n? Seguramente si Dios interviene all√≠, √©l pudo haber intervenido en otras √°reas tambi√©n. ¬ŅC√≥mo detectamos de manera confiable la influencia sobrenatural, que por definici√≥n no deja ning√ļn evidencia? [1].

√Čstas son todas las preguntas crucialmente importantes e innegablemente relevantes, pero a√ļn los opositores al naturalismo se mantienen silencioso ante ellas, y cuando les pide contestarlas, sus argumentos se derrumban. A decir verdad, sus afirmaciones son un ejemplo cl√°sico de la t√°ctica de debate usando el "dios de los agujeros": lo que no entendemos ahora Dios debe ser su causa. No sabemos c√≥mo sucedi√≥ la abiog√©nesis, Dios debe de haberla hecho. No sabemos (al menos ellos dicen que no) c√≥mo la informaci√≥n apareci√≥ por procesos naturales, as√≠ que Dios debe de haberla hecho. No sabemos (otra vez, al menos ellos dicen que no) c√≥mo las estructuras con "complejidad irreducible" se podr√≠an crear por evoluci√≥n, as√≠ que Dios debe de haberla hecho. Una vez se pensaba que las enfermedades mentales eran causadas por las posesiones demon√≠acas, que los terremotos eran causados por Dios que sacudar√≠a los pilares de la tierra, que las enfermedades contagiosas se deb√≠an al castigo divino por nuestros pecados, y que la vida fue causada por una creaci√≥n milagrosa de Dios. ¬ŅCu√°ntas de estas cosas todav√≠a se creen hoy?.

Por supuesto, el argumento del "Dios de los agujeros" es una falacia l√≥gica, se trata de una argumentaci√≥n desde la ignorancia, y por lo tanto inv√°lido. Y no solamente es mala ciencia, sino peor teolog√≠a. Mientras que el conocimiento cient√≠fico crece, los agujeros se achican, relegando a Dios a un papel menos y menos activo en la creaci√≥n. Se entiende as√≠ por qu√© esto pone nerviosos a los creacionistas, ¬Ņqu√© tal si, un d√≠a, no queda ning√ļn agujero?, y por eso, han adoptado una estrategia que esencialmente intenta congelar las cosas tal como est√°n y evitar que los agujeros se hagan m√°s peque√Īos. Sin naturalismo, Dios no puede ser sacado de los restantes agujeros, por as√≠ decirlo. Al final, la motivaci√≥n de aquellos que atacan el papel del naturalismo en la ciencia resulta ser la misma motivaci√≥n que conduce todo el resto de los muchos tipos de creacionismos: incapaces de soportar el pensamiento de que la ciencia no pudo apoyar su interpretaci√≥n religiosa, ellos comenzaron a forzarla para que lo hiciera, sin importarles la verdad.

traducción Diego Romero, 10 de Noviembre de 2004

Notas:

1: Algunos defensores del Dise√Īo Inteligente afirmar√≠an sin duda alguna que la presencia de "informaci√≥n" es evidencia de inteligencia, pero esta afirmaci√≥n puede ser demostrada falsa facilmente si miramos las obras humanas. Los seres humanos a veces producen cosas que no contienen ninguna informaci√≥n, cosas que incluso se podr√≠an confundir como el resultado de procesos naturales: un jard√≠n de rocas Zen, por ejemplo, o ciertas figuras de arte moderno. ¬ŅEl dise√Īador inteligente produjo objetos que contienen informaci√≥n y tambi√©n objetos que no la contienen?, ¬Ņc√≥mo podemos saberlo?.